Skip to main content

Oihane Eguiguren Pérez

En un mercado laboral cada vez más flexible, son más las personas que construyen trayectorias profesionales que combinan distintas formas de actividad. El paso al trabajo por cuenta propia ya no responde únicamente a la creación de una empresa, sino que en muchos casos forma parte de una evolución natural dentro del desarrollo profesional.

Oihane Eguiguren, tras su experiencia en la empresa privada, ha iniciado recientemente una nueva etapa trabajando por cuenta propia. Conversamos con ella sobre este cambio, los aprendizajes del proceso y qué significa hoy construir tu propio camino profesional.

Oihane, cuéntanos brevemente tu trayectoria profesional hasta ahora y qué te llevó a dar el paso a trabajar por cuenta propia.

Tras finalizar la carrera de Pedagogía en UD, no tenía muy claro en qué área especializarme y tras una experiencia a través de una beca en el área de la docencia no reglada, decidí acercarme al mundo de la empresa, al mundo corporativo. Tenía curiosidad respecto a cómo funcionaban las organizaciones por lo que decidí cursar un Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos.

Tras una breve experiencia de prácticas en una Big Four, me incorporé en una consultora de Organización y Personas pequeña y de ámbito local, donde he trabajado durante más de 22 años y donde me he desarrollado personal y profesionalmente.

No hay un hecho concreto que me llevara a plantearme el trabajo por cuenta propia, yo lo viví como un sentimiento que poco a poco va ocupando más espacio. Una especie de voz interna que te dice que no estás en el lugar que tienes que estar, como un cambio de ciclo vital que llega en el momento que tiene que llegar.

¿Fue una decisión que venías madurando desde hace tiempo o surgió de forma más natural a partir de tu experiencia profesional?

En mi caso, es curioso, porque mi madre siempre ha trabajado por cuenta propia, tuvo su propio negocio y en casa el mensaje que se ha repetido siempre era el de: “un trabajo por cuenta ajena es más estable, las empresas ofrecen más seguridad, ser autónomo/a es muy estresante, da muchas preocupaciones, etc., etc.”

Por lo que nunca me planteé este tipo de salida profesional, no era una alternativa que yo buscara proactivamente o tuviera claro que era el camino que tenía que recorrer.

Personalmente, el hecho de dar este paso, lo he vivido como una evolución natural dentro de mi trayectoria profesional, como decía, sentía que podía ofrecer más desde otro lugar, que con la experiencia acumulada y las capacidades desarrolladas podía dar forma a una manera de hacer diferente, más alineada y coherente conmigo misma.

Y de alguna manera siento que es una forma de homenajear a mi madre, mujer luchadora y con iniciativa desde los años 70, lo que me enorgullece y me impulsa aún más.

¿De qué manera encaja esta nueva etapa dentro de tu recorrido profesional hasta ahora?

Como decía, para mí es un paso muy natural dentro de mi trayectoria. Aun así, el año pasado decidí apostar por una actividad en auge como es el Coaching, ámbito en el que me he certificado por la ICF (International Coaching Federation) y donde me gustaría desarrollar más expertise para poder acompañar a profesionales en su crecimiento personal y desarrollo profesional. En estos momentos me estoy formando como Coach de Equipos para acompañar igualmente a equipos naturales en el desarrollo de sus capacidades para mejorar su rendimiento, ámbito que me apasiona y siento que encaja perfectamente con mi trayectoria hasta el momento como consultora de organización y personas.

En mi caso, iniciar mi propio proyecto no implica un cambio rupturista con mi trayectoria anterior, sino que estoy complementándola a través de nuevas formaciones y certificaciones, para enriquecerla y orientarla hacia donde siento que puedo tener más capacidad y sentirme más alineada con mi propósito profesional.

¿Cómo definirías tu actividad actualmente? ¿Qué tipo de proyectos o clientes estás desarrollando en esta nueva etapa?

En estos momentos en los que estoy despegando con mi proyecto, estoy dándole forma a mi portfolio de servicios. Estoy en una fase inicial que requiere de mucha reflexión, elaboración y contraste. No obstante, y como comentaba anteriormente, mi actividad no va a cambiar sustancialmente, voy a seguir acompañando a organizaciones, equipos y personas desde tres pilares de actividad principales: Consultoría, Coaching Ejecutivo y de Equipos y Formación.

En esta nueva etapa estoy desarrollando proyectos en estos tres ámbitos con clientes que ya me conocían de mi etapa anterior o nuevos clientes con los que voy estableciendo nuevas relaciones.

No me cierro a una tipología de cliente, ni sector, tamaño de empresa o si es un cliente profesional o particular. Por ejemplo, durante mi certificación como Coach he acompañado a clientes particulares, lo que ha sido novedoso para mí porque siempre me había orientado a cliente empresa/ profesional, y ha sido enormemente satisfactorio ver cómo estas personas han conseguido los objetivos que se proponían y han obtenido aprendizajes que les permiten crecer personal y profesionalmente.

¿Qué es lo que más te está aportando esta forma de trabajar más autónoma en comparación con tu etapa anterior?

Lo que más me está aportando de esta forma de trabajar es la libertad que te ofrece. Como todo en la vida, trabajar por cuenta propia tiene su cara y su cruz y soy consciente de que este modelo de trabajo también implica dificultades. Sin embargo, el hecho de ser tu propio/a jefe/a me da la oportunidad de gestionar mi tiempo como quiero dedicando los esfuerzos en aquello que más me motiva. Soy absolutamente autónoma para poner el foco e invertir mi tiempo en aquellas actividades que deseo y esto, trabajando en empresa, es muy complicado.

Otra gran ventaja que encuentro en este modelo de trabajo como freelance tiene que ver con la facilidad que ofrece para conciliar vida personal con vida profesional. No hay horarios fijos y, en mi caso, tampoco, espacios fijos, por lo que la flexibilidad es total, lo cual valoro mucho desde la perspectiva familiar.

Además, puedo compaginar actividades formativas, reciclajes y acciones orientadas a mi desarrollo profesional y personal, con proyectos con clientes y acciones más “productivas”.

En estos primeros meses, ¿qué ha sido lo más sencillo y qué te ha resultado más retador?

En mi caso, lo más retador fue tomar la decisión de dar el paso y dejar la empresa a la que he estado vinculada tanto tiempo. De hecho, fue una decisión muy difícil de tomar que me ha llevado meses y me ha llevado a replantearme muchos aspectos de mi vida, más allá del ámbito profesional.

Soy consciente de que en los próximos meses llegarán nuevos retos y desafíos que tendré que afrontar, que me incomodarán y que me sacarán de mi zona de confort, pero una vez dado el paso, me siento con confianza para afrontar lo que tenga que venir.

Por otro lado, me ha llamado la atención lo sencillo y, sobre todo, ágil que resulta tramitar a nivel administrativo todo el proceso para darse de alta como autónomo/a y las facilidades que ofrece la administración pública en estas primeras fases del proyecto, por ejemplo, a nivel de financiación y ayudas para nuevos proyectos.

Si miras atrás, ¿qué tipo de apoyo o acompañamiento te habría venido bien en el proceso de dar este paso? ¿Crees que la universidad puede jugar algún papel aquí?

Efectivamente, creo que el acompañamiento en este tipo de procesos es vital. Por eso yo he optado por apoyarme en una mentoría con una gran profesional con muchísima experiencia en el ámbito en el que me quiero desarrollar. El hecho de ir acompañada ofrece mucha seguridad en este proceso y, en mi opinión, ayuda a que el cambio se haga además de con mucho corazón, también con cabeza.

Por otro lado, es importante rodearse de profesionales en los que confiar expertos en sus áreas de especialización. Cuando una persona inicia un nuevo proyecto sabe de su actividad, pero el hecho de trabajar por cuenta propia implica conocimientos en los que, en mi caso, soy totalmente ignorante, como gestión contable, IT, marketing…

Para terminar, ¿qué le dirías a alguien que se está planteando desarrollar su actividad profesional por cuenta propia?

Uyy… qué difícil!

En primer lugar, creo que lo más importante en este proceso es lo que ocurre antes de dar el paso, la reflexión previa que lleva a tomar la decisión. En mi caso, fueron meses de reflexión, de incomodidad, de dudas, de preguntas, de inseguridades… Y en esta línea, mi consejo sería el de no dejar nunca de escucharse a uno/a mismo/a y ser siempre fiel a lo que se siente, aunque suene cursi, a lo que te dice el corazón.

Por otro lado, en mi caso, ha sido muy importante también el apoyo de mi entorno. Ayuda mucho compartir tu visión, tus inquietudes, tus ilusiones y tus miedos con las personas que te conocen bien y debatir, indagar y profundizar en ellas seguro que te ayuda a ver con más claridad.

Cuestionario rápido:

  • Un momento clave en tu trayectoria profesional: Dar el paso de dejar la empresa tras 22 años en ella.
  • Lo que más valoras de esta nueva etapa: La capacidad de autogestión y la flexibilidad.
  • Un reto que te haya hecho crecer: Obtener mi certificación de Coach.
  • Un consejo que te habría gustado recibir antes: «Si tienes miedo, hazlo con miedo».
  • Una palabra para definir tu momento profesional actual: Ilusión.