Volver a Deusto, 25 años después
El pasado 29 de mayo, la Universidad de Deusto volvió a abrir sus puertas a cerca de 200 antiguos alumnos y alumnas de la Facultad de Ingeniería de la promoción de 2001 para celebrar el 25 aniversario de su graduación. Una jornada marcada por los reencuentros, los recuerdos compartidos y la emoción de volver al lugar donde comenzó una etapa decisiva de sus vidas.
Muchos de ellos no se veían desde hacía años. Sin embargo, bastaron unos minutos para que regresaran las conversaciones de siempre, las anécdotas de clase, los nombres de profesores inolvidables o los recuerdos de aquellos años universitarios vividos entre proyectos, exámenes y amistades que, en muchos casos, han perdurado hasta hoy.
La celebración permitió también redescubrir una Universidad transformada y en constante evolución. Los asistentes recorrieron de nuevo espacios que formaron parte de su día a día y pudieron comprobar cómo Deusto ha seguido creciendo y adaptándose a los nuevos tiempos, sin perder aquello que siempre la ha caracterizado: la cercanía, la comunidad y el acompañamiento a las personas.
Desde media tarde, el campus fue recuperando por unas horas el ambiente de hace veinticinco años. En los pasillos se repetían saludos emocionados, abrazos inesperados y conversaciones que parecían retomarse exactamente donde se habían quedado tiempo atrás. Muchos asistentes compartían fotografías antiguas, recordaban historias vividas en las aulas o trataban de reconocer, entre bromas, cuánto había cambiado cada uno desde entonces.
El acto contó con la bienvenida institucional de Andoni Eguíluz, decano de la Facultad de Ingeniería, quien quiso agradecer a los alumni que continúen manteniendo vivo su vínculo con la Universidad y recordó el significado especial que tienen este tipo de encuentros para Deusto:
“La Universidad cambia, evoluciona y mira al futuro, pero hay algo que permanece intacto: las personas que habéis formado parte de ella. Veros hoy aquí, 25 años después, es una de las mejores pruebas de que Deusto sigue siendo también vuestra casa.”
Durante su intervención, Eguíluz puso también el acento en el valor humano de la etapa universitaria y en todo aquello que trasciende lo puramente académico:
“Probablemente muchos de vosotros no recordéis cada asignatura o cada examen, pero sí recordaréis las amistades, las conversaciones, los proyectos compartidos y la manera en que estos años ayudaron a definir quiénes sois hoy.”
La jornada concluyó con un cóctel en el que los asistentes siguieron compartiendo conversaciones, fotografías y nuevos recuerdos. Muchos aprovecharon para volver a recorrer rincones emblemáticos del campus y repetir imágenes tomadas décadas atrás, esta vez con la emoción añadida del tiempo vivido. Otros simplemente disfrutaron de algo mucho más sencillo y valioso: volver a encontrarse.
Más allá de la celebración, el encuentro volvió a poner de manifiesto algo esencial: que la relación entre la Universidad y sus alumni no pertenece al pasado. Se mantiene viva gracias a una comunidad que sigue creciendo y reencontrándose con el paso de los años a través de Deusto Alumni, una red que busca seguir conectando a quienes han compartido una misma experiencia universitaria.
Porque, aunque hayan pasado 25 años, hay vínculos que permanecen. Y quizá, al leer estas líneas, muchos alumni de otras promociones o facultades podáis veros reflejados en este encuentro. Porque volver a Deusto después de tantos años no consiste solo en regresar a un campus, sino en reencontrarse con una parte importante de vuestra propia historia.
En palabras de Jesús Riaño, director de Deusto Alumni:
“En Deusto Alumni queremos seguir creando espacios para que podáis volver a encontraros, recordar juntos una etapa que dejó huella y seguir sintiéndoos parte de esta comunidad. Porque la relación con la Universidad no termina cuando acaba una promoción; evoluciona y continúa acompañándoos a lo largo de vuestra vida profesional.”
Porque hay lugares a los que siempre merece la pena volver. Y para muchos, Deusto sigue siendo uno de ellos.



