Jimena Urretavizcaya, alumni de la Universidad de Deusto y Partner en A&O Shearman, reflexiona sobre el momento que vive Europa, el impacto de la geopolítica en el sector financiero y los retos que marcarán el futuro del continente.
Europa atraviesa un momento decisivo. La rivalidad entre Estados Unidos y China, la guerra en Ucrania, el debate sobre la autonomía estratégica y la necesidad de ganar escala están redefiniendo el papel del continente en el tablero global. Desde su experiencia como Partner en A&O Shearman, Jimena Urretavizcaya observa de cerca cómo estos cambios impactan en las empresas y en el sector financiero. En esta conversación comparte su trayectoria, su visión sobre el futuro de Europa y lo que puede aportar hoy la red de Deusto Alumni.
— Jimena, si tuvieras que resumir en una idea lo que te llevaste de tu etapa en la Universidad de Deusto y que todavía te acompaña hoy, ¿cuál sería?
Serían dos ideas. Por un lado, la forma de pensar. La carrera de derecho, al menos en Deusto, te estructura el cerebro y te dota de olfato jurídico. Es una manera de pensar y analizar los problemas que es fundamental en tu vida profesional, hagas lo que hagas, y también en tu vida personal. Yo me dedico al mundo financiero (financiaciones sindicadas, titulizaciones, emisiones de deuda) y ésta es una materia que, como tal, no se estudia en la carrera (ni cuando yo estudié ni ahora) pero todo lo que aprendí en Deusto me ha servido en mi forma de analizar los riesgos y cómo cubrirlos que, al final, es la labor fundamental de un abogado transaccional como yo. Además, las operaciones en las que yo trabajo muchas veces tienen un componente internacional por lo que este “olfato” es aún más relevante ya que muchas de las cuestiones pueden no ser exclusivas de derecho español.
Por otro lado, la gente. Los amigos que hice en la Universidad me han acompañado toda la vida. Cada una ha tenido carreras y vidas muy diferentes (esto es algo que también te da la carrera al ser tan amplia y flexible) pero hemos mantenido una relación estupenda. Este año hace 25 años que acabé la carrera y ya tenemos organizado un viaje de celebración. Además de los compañeros, está el profesorado y todo el equipo que te acompaña durante la carrera, su calidad y compromiso con el desarrollo de cada alumno. Todo ello contribuye al sentido de pertenencia y orgullo que compartimos todos los alumni de Deusto.
— Llegar a Partner en un despacho como A&O Shearman es una meta a la que aspiran muchos abogados jóvenes. ¿Qué ha marcado la diferencia en tu carrera para llegar hasta ahí?
Hacer carrera en un despacho depende de muchos factores. En mi caso, requirió mucho trabajo duro (incluyendo all-nighters), habilidades comerciales, ser capaz de generar confianza interna y externa y también creer en mí. También fue determinante ser comprometida y leal a mí misma y mis valores en momentos difíciles. El hecho de que mi perfil siempre haya sido muy internacional (aproveché el programa Erasmus para cursar 3º de carrera en Leuven) también me ayudó a hacer muchas conexiones y desenvolverme bien internamente (mi despacho está presente en 29 países con casi 50 oficinas).
Pero hacer carrera también depende de factores externos como el desarrollo de tu despacho, el momento de mercado y económico e incluso la regulación (depende de a qué te dediques). Por todo ello yo recordaría a los jóvenes que, si bien llegar a socio es una meta, no es la única y que tu carrera también puede ser muy exitosa si no lo consigues.
Por otro lado, llegar a socia no es el final del camino ni mucho menos. Todo empieza de nuevo cuando lo consigues y tu rol y trabajo cambia radicalmente. Como socia pasas a ser responsable de la firma en global (además de tu práctica). En el caso de A&O Shearman Madrid ahora somos más de 200 profesionales y el crecimiento de la oficina ha sido espectacular. He tenido el orgullo de ser una de las protagonistas de este desarrollo y crecimiento y, en particular, nuestra práctica de Bancario y Financiero es una de las mejores de España. Así que si algún abogado joven está interesado en esta área, ya sabe dónde estoy.
— Se habla mucho de una Europa en declive, pero al mismo tiempo sigue siendo un espacio de estabilidad, atracción e influencia global. Si tuvieras que quedarte con una sola idea, ¿Europa está en crisis… o en transformación?
Europa se enfrenta a una metamorfosis geopolítica, el escenario ha cambiado drásticamente y Europa está obligada a replantear su identidad sin abandonar sus principios fundacionales y fundamentales.
Necesitamos actuar para evitar una lenta agonía. El Informe Draghi, del que todos hemos hablado tanto, ya marcó el camino en 2024 y los últimos acontecimientos no han hecho sino acelerar la necesidad de actuar para evitar el declive.
Hay muchos datos para la preocupación, pero también es importante recordar nuestras fortalezas. Tenemos unos talentos inigualables, un gran fondo de capital privado (que no conseguimos maximizar), un mercado único de tamaño continental con más de 440 millones de consumidores, un marco jurídico estable y predecible, el Estado de Derecho y una economía social de mercado única con más de 23 millones de empresas.
Sin embargo, durante las últimas dos décadas (y más) Europa no ha sido capaz de mantener el ritmo de otras grandes economías, debido a una brecha persistente en el crecimiento de la productividad y a la falta de innovación.
Por eso, tenemos que actuar, de forma decidida, pero al mismo tiempo ser capaces de mantener la coherencia interna. No es tarea fácil, pero yo diría que Europa se enfrenta a un despertar incómodo pero necesario.
— En un contexto marcado por la rivalidad entre EE. UU. y China y por la guerra en Ucrania, ¿qué papel está jugando realmente Europa? ¿Hasta qué punto es realista hablar de «autonomía estratégica»?
La Autonomía estratégica es una necesidad existencial para Europa y aún queda mucho camino para lograrla. Las tres condiciones que sustentaban nuestro crecimiento han desaparecido: la existencia de un comercio multilateral estable, la disponibilidad de energía barata rusa y el paraguas de seguridad que nos brindaba Estados Unidos.
Las Dependencias europeas son hondas. China suministra el 100% de los elementos de tierras raras pesadas esenciales para la tecnología limpia y la defensa de la UE. La UE depende de la infraestructura financiera centrada en el dólar para pagos transfronterizos y financiación. Solo el 6% de las empresas europeas declaran tener visibilidad en su cadena de suministro más allá de dos niveles de proveedores, lo que constituye una «paradoja del conocimiento» que ciega a los responsables políticos europeos sobre sus propias interdependencias. Al mismo tiempo, alrededor del 40% de las importaciones europeas proceden de un número reducido de proveedores difíciles de sustituir, y aproximadamente la mitad de esas importaciones se originan en países con los que la UE no está estratégicamente alineada.
Es cierto que se están dando pasos, pero solo el 11,2% de las 383 recomendaciones del Informe Draghi se habían implementado plenamente 1 año después de su publicación. Creo que no debemos ser pesimistas, pero es preciso aumentar el ritmo de implementación de las medidas.
— ¿Cómo están afectando estos cambios geopolíticos al sector financiero y a las empresas en general? ¿Qué riesgos preocupan más hoy y qué oportunidades están emergiendo?
Los cambios geopolíticos han dejado de ser un factor contextual para convertirse en un determinante directo de la cuenta de resultados de las empresas europeas. La crisis energética de 2026, agravada por la guerra de Irán, pone de manifiesto la persistente dependencia de Europa de los hidrocarburos. La UE ha perdido más de un año de crecimiento del PIB en la reestructuración energética (el gas ruso era el 45% de las importaciones de Europa).
Hablando específicamente de mi sector, uno de los principales riesgos y, al mismo tiempo, una de las oportunidades se da en el mundo financiero al que yo me dedico y es la Fragmentación financiera. La ausencia de una verdadera Unión Bancaria y de un mercado de capitales integrado encarece el coste de capital frente a Estados Unidos y dificulta la financiación de la innovación. La tasa de ahorro de los hogares de la UE es un 65% mayor que la de E.E.U.U., pero el sector financiero europeo no canaliza esos ahorros eficientemente. Hay distintos datos y análisis, pero cada año, 300.000 millones de euros en ahorros europeos se invierten en mercados fuera de la UE.
Tenemos que trabajar en la regulación (o mejor dicho, des-regulación), educación financiera.
— Con todo lo que está cambiando —geopolítica, regulación, tecnología— ¿qué áreas del Derecho crees que van a ganar más peso en los próximos años? ¿Dónde deberían mirar quienes empiezan ahora?
Ésa es la pregunta que todos nos hacemos cada día en todos los despachos del mundo. El gran cambio al que nos enfrentamos (como todas las profesiones) es la Inteligencia Artificial y cómo va a afectar a nuestra profesión, a los servicios que prestamos, a cómo valoramos nuestro trabajo y a cómo facturamos. Eso es algo para lo que al menos yo no tengo respuesta pero te aseguro que me lo pregunto mucho.
Dicho eso, hay algunos sectores que van a ser clave en los próximos años vista la situación geopolítica actual.
Por un lado, estamos viendo que la industria de defensa europea está viviendo una suerte de «edad de oro». Todo lo que rodea a esta industria (incluyendo el apoyo legal) va a ser muy relevante. Sólo para tener una idea, los 27 Estados miembros gastaron 343.000 millones de euros en defensa en 2024 (un aumento del 19% respecto a 2023), cifra que ascendió a 381.000 millones en 2025 (+11%), consolidando un crecimiento acumulado del 63% desde 2020.
Otro sector clave va a ser la transición energética. En el despacho tenemos una práctica específica internacional centrada en Energías e Infraestructura que asesora en todo lo relativo a este sector y es un área que va a seguir creciendo en los próximos años.
— Pensando en los alumni y estudiantes que hoy se preparan para dar el salto a un entorno tan cambiante como este, ¿qué consejo les darías para afrontarlo?
Ser muy curiosos y no perder nunca la curiosidad. Como decía José Saramago, la vejez empieza cuando se pierde la curiosidad. Yo añadiría que mejor no perderla nunca. En este escenario global tan variable y cambiante, tenemos que mantenernos despiertos y atentos a los cambios a nuestro alrededor. Tener inquietud por hacer las cosas de forma diferente, por aprender cosas nuevas. Me parece una cualidad fundamental para todas las personas, pero más para un abogado.
Y como derivada de esta curiosidad, ser flexibles profesional y personalmente. En mis planes cuando entré en la carrera no estaba vivir en Madrid y ser socia de un despacho internacional. Ha sido un camino apasionante (a veces duro) pero muy gratificante y lo he disfrutado mucho.
— ¿Qué crees que puede aportar la red de Deusto Alumni a la hora de moverse en un contexto tan internacional y competitivo como el actual?
Algo que (espero) las máquinas nunca podrán reemplazar, son las relaciones personales. Y eso es lo que te ofrece la red de Deusto Alumni, poder seguir en contacto con personas con las que compartes trayectoria (al menos educativa) e inquietudes. Volver a encontrarte con compañeros y profesores.
Cuestionario rápido
- Un lugar de Europa al que siempre volverías: Cualquier ciudad europea es un lugar reconocible y Getxo que siempre será mi casa.
- Un libro que recomendarías para entender Europa hoy: La idea de Europa (George Steinor).
- Una palabra para definir Europa actualmente: Punto de inflexión.
- Un valor europeo que no deberíamos perder nunca: Humanismo.



