El presidente del EBB del PNV regresó a la universidad en la que fue estudiante y profesor para conversar con la comunidad alumni sobre política, acuerdos, liderazgo y el futuro de Euskadi, en plena apertura de un nuevo escenario electoral.
Vivimos pendientes del siguiente titular, de la siguiente crisis, de la siguiente urgencia. Pero ¿es posible, en ese contexto, levantar la vista y pensar a largo plazo?
Con esa pregunta como punto de partida, la Universidad recibió el jueves 8 de octubre a Aitor Esteban en un nuevo encuentro NOW con la comunidad alumni, celebrado en el Campus de Bilbao ante un centenar de personas.
Para Esteban no fue una visita cualquiera: regresaba a la universidad en la que fue alumno y después profesor. Y lo ha hecho en un momento en el que la actualidad se ha impuesto a cualquier guion: apenas unos días antes se habían convocado elecciones generales para el 29 de noviembre.
La alumni encargada de conversar con él fue Eba Gaminde, profesora de la Universidad y alguien que conoce bien su vínculo con Deusto. Fue alumna de Esteban y, años después, fue profesora de uno de sus hijos.
Volver a Deusto
Antes de hablar del presente, la conversación comenzó mirando atrás.
Esteban estudió Derecho en Deusto y posteriormente regresó a sus aulas como profesor de Derecho Constitucional. ¿Qué queda de aquellos años? ¿Hay algo de lo aprendido entonces que siga presente hoy en su manera de entender la política, negociar o tomar decisiones?
«La docencia te baja los humos, te ayuda a ordenar las ideas, a intentar desmenuzar todos los elementos para que los alumnos y alumnas puedan comprenderlos de una manera más sencilla»
Era también una forma de volver al origen antes de abordar una conversación inevitablemente marcada por el presente.
Mirada larga en tiempos cortos
El título del encuentro no fue casual.
Después de más de dos décadas en el Congreso, Esteban ha vivido negociaciones, cambios de gobierno, crisis y momentos en los que la actualidad parecía ocuparlo todo. Una trayectoria desde la que reflexionó sobre una pregunta que va más allá de la política: cómo distinguir lo urgente de lo verdaderamente importante.
La actividad política exige reaccionar continuamente ante acontecimientos que apenas dejan tiempo para estudiar sus consecuencias. Frente a ello, considera fundamental reservar espacios para pensar, analizar escenarios y definir objetivos que trasciendan a las necesidades del día a día.
La conversación abordó también algunos de los grandes asuntos que marcarán los próximos años en Euskadi: el autogobierno, el debate sobre un nuevo estatuto y los cambios experimentados por la propia sociedad vasca.
«Aunque no lo cerremos, todo lo que se ha avanzado hasta ahora debería ser un compromiso para cada uno de los partidos para decir: no se va a empezar de cero. Tenemos algo construido»
El oficio de llegar a acuerdos
Si algo ha marcado la trayectoria política de Aitor Esteban ha sido la negociación con quienes piensan diferente. Una tarea que exige escuchar, comprender las posiciones ajenas y buscar puntos de encuentro, sin perder de vista las propias convicciones.
«Los problemas no son irresolubles. Todo depende de las personas», afirmó.
Para Esteban, la clave está en conocer los límites de cada parte y encontrar un espacio en el que ambas puedan obtener algo, sin que alcanzar un acuerdo signifique necesariamente renunciar a los propios principios.
Una reflexión especialmente oportuna en un escenario político que acababa de cambiar.
Elecciones a la vista
La convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre introdujo inevitablemente la actualidad en el coloquio.
Con una nueva campaña electoral en el horizonte, Esteban abordó el papel que aspira a desempeñar el PNV en Madrid y explicó qué significa su afirmación de que el partido no quiere convertirse en «muleta» ni del PP ni del PSOE.
«Nosotros no aspiramos a eso. Creemos que como partido tenemos un programa amplio, que tiene presente la situación de Euskadi en todos los ámbitos»
Pero la conversación fue más allá de la coyuntura electoral. Fiel al espíritu del encuentro, que invitaba a mantener una mirada larga, se abordó también qué sucederá después de las elecciones, qué acuerdos serán necesarios y cómo construir espacios de entendimiento en un contexto de creciente polarización política.
Desde su experiencia de más de dos décadas negociando en el Congreso, Esteban defendió el diálogo como herramienta fundamental para alcanzar acuerdos y recordó que «lo importante es que las dos partes tienen qué ganar».
En este sentido, lamentó que en la política española haya un convencimiento de que ceder es perder la cara, de que llegar a acuerdos es mostrar debilidad.
Una sociedad que también ha cambiado
En todos esos años no solo ha cambiado la política. También lo ha hecho la forma de relacionarnos con ella.
Las nuevas generaciones, las redes sociales y las nuevas maneras de consumir información llevaron la conversación hasta un terreno difícil de imaginar cuando Esteban comenzó su trayectoria: el PNV en TikTok.
La apertura de canales como TikTok refleja ese intento de acercamiento, aunque el dirigente admite que estos formatos dificultan la explicación de cuestiones complejas.
«No consiste únicamente en estar presente en nuevas plataformas, sino en encontrar formas de comunicación capaces de conectar con públicos diferentes sin renunciar a la profundidad del debate»
Lo que cambian veinte años
El encuentro permitió también conocer al Aitor Esteban menos institucional, dando lugar a uno de esos momentos que difícilmente podrían vivirse fuera de Deusto.
Eba Gaminde recordó que, después de haber sido alumna de Esteban, años más tarde fue profesora de su hijo. La pregunta era inevitable: ¿le animó a estudiar Derecho o le dejó elegir libremente su camino?
Esteban explicó que siempre le ha parecido importante que cada persona encuentre aquello que le gusta y por lo que siente interés. En el caso de su hijo, si su elección era Derecho, consideraba que era una buena opción, ya que ofrece «una visión amplia de la sociedad, de la vida» y abre la puerta a salidas profesionales muy diversas. Una formación que, en sus palabras, funciona como «una especie de paraguas» desde el que cada uno puede ir encontrando su propio camino.
Euskadi dentro de veinte años
El coloquio terminó donde había empezado: levantando la vista.
Por un momento quedaron atrás las elecciones del 29 de noviembre, las negociaciones y la urgencia del siguiente titular.
La pregunta final llevó a Aitor Esteban dos décadas hacia adelante: cuando miremos atrás dentro de veinte años, ¿qué le gustaría que hubiéramos sido capaces de construir como sociedad?
«Me gustaría ver una Europa unida de verdad. Me gustaría ver una Euskadi, con los siete territorios unidos de verdad, con una representación en Europa. Y me gustaría también que el euskera fuera realmente la lengua mayoritaria de comunicación de este pueblo»
Después, la conversación continuó de otra manera. El encuentro terminó con un cóctel en el claustro de la Universidad.
Un regreso a Deusto que sirvió para hablar del presente, pero, sobre todo, para hacer algo cada vez menos habitual: detenerse un momento, levantar la vista y pensar a largo plazo.



