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En busca del trabajo perdido. Recolocación Profesional

Los datos son preocupantes. Hasta abril de 2023 en Euskadi se contabilizaban 108.000 personas en desempleo de los que 53.400, casi la mitad, eran de larga duración. Y de éstas, el 52,06% —27.798 personas— mayores de 50 años. Idoia Mendia, vicelehendakari y consejera de Empleo y Trabajo del Gobierno vasco, ha anunciado la creación de un nuevo programa que facilite el acceso al empleo de este colectivo en el que se contemplan subvenciones para las empresas y programas de formación y acompañamiento para las personas afectadas (1).

Desde el curso 2015 – 2016, organizado por Deusto Alumni, se realiza anualmente el programa de Recolocación Profesional con el objetivo de facilitar la incorporación al mercado laboral de un colectivo de personas desempleadas de la Comunidad Alumni de la Universidad de Deusto quienes, por su edad, experimentan estas dificultades. Durante el curso 2022 – 2023 se ha desarrollado la octava edición.

Combinando el trabajo individual con el grupal, se trabajan algunas competencias transversales con las personas participantes en el programa, se presentan herramientas de búsqueda de empleo, se revisan los currículos individuales, se realizan simulacros de entrevistas de trabajo para reforzar su seguridad, poniendo en evidencia los puntos fuertes y débiles, y se trabaja con un/a coach profesional para resolución de dudas y profundizar en la motivación individual. Además, se les mantiene informadas de potenciales empresas empleadoras y de ofertas de empleo que puedan ser de su interés.

El programa de Recolocación Profesional de este año se ha ofrecido a dieciséis personas mayores de treinta y cinco años que se encontraban en desempleo de las que once han conseguido trabajo. Además de la orientación individualizada se han programado las siguientes sesiones:

  • Cree en ti y formula tus objetivos. 9 horas de formación con Gonzalo Serra.
  • Dos sesiones de coaching individual on line con Gonzalo Serra.
  • Formación sobre LinkedIn y búsqueda de empleo en redes sociales durante 9 horas con Jordi Lidón.
  • Una sesión de entrevista y feedback con la consultora Ferruelo y Velasco de 1 hora y posterior informe.

Presentamos a continuación el testimonio del coach Gonzalo Serra Fernández que ha trabajado con las personas que han participado en el programa de Recolocación Profesional y de dos Alumni de entre las once que han conseguido trabajo: Yeray Duque Franco, Graduado en Psicología (prom. 07) y Máster en Salud Mental y Terapias Psicológicas (prom. 09), y Silvia López Esteban, Secretariado de Dirección (prom. 01), ambos por la Universidad de Deusto.

Gonzalo Serra Fernández, coach

¿Cuál crees que ha sido la clave para que un 68% de las personas que han participado en esta edición del programa hayan conseguido su recolocación en el mercado laboral?

La respuesta me viene con rapidez y claridad. La clave de este éxito es, sin duda, el equipo y el programa. Como en tantas facetas y actividades de la vida humana, el equipo de personas que se ocupan de ellas resulta una dimensión fundamental, clave, como decimos, que condiciona notablemente el hecho de que los resultados que se esperan se cumplan. El programa de Recolocación de Deusto Alumni está diseñado y ejecutado por profesionales cuya cualificación determina los objetivos planteados y los resultados esperados. Junto a esto, la ya larga trayectoria de calidad de la Universidad de Deusto atrae, indudablemente, a otros profesionales y entidades que pueden aportar las capacidades y los recursos complementarios que se requieren para un programa de este calibre.

Y el programa, inequívocamente, determina la trayectoria y la consecución de los logros obtenidos. Unas actividades adecuadas a las necesidades de las personas que buscan la recolocación son igualmente indispensables para la reincorporación en el mercado laboral.

¿Cuáles han sido los mayores obstáculos que has encontrado al trabajar con personas mayores de treinta y cinco años que han estado desempleadas durante un período de tiempo más largo de lo deseado?

Como en tantas ocasiones, no todos los obstáculos encontrados pueden atribuirse a todos los casos. No obstante, sí podría referirme a un elenco de limitaciones y obstáculos que con frecuencia toman protagonismo y ejercen su poder. Y, aunque a priori, alguien pudiera pensar que la edad, el desfase laboral y formativo, o incluso la tecnología podrían estar entre los obstáculos más importantes, desde mi punto de vista, no es necesariamente así. Para mí, los principales obstáculos son las limitaciones mentales, los hábitos y costumbres, y la falta de autoconocimiento.

A pesar de que se identifican tres áreas como las más comunes en relación con las limitaciones mentales, que son la “desesperanza”, la “impotencia” y el “merecimiento”, podemos hablar de cinco grandes limitaciones mentales para llevar a cabo cualquier cambio en la vida, y la recolocación profesional es uno de ellos. En el proceso de Recolocación, la primera limitación mental es el grado de deseabilidad. Se puede presuponer que todas las personas que participan en el Programa desean la recolocación, pero eso es sólo una presuposición. Además, es relevante el grado de deseabilidad: quizá todos quieran, pero las circunstancias pueden llevar a alguien a desearlo sólo en un grado de 3, o de 5 o de 7 en un baremo entre 1 y 10. La segunda limitación es la confianza en las acciones. Incluso si una persona desea con mucha fuerza la recolocación, puede cuestionar si es posible conseguirlo. La tercera gran limitación es la consideración sobre la conveniencia y la dificultad de las acciones, en este caso de las acciones previstas en el programa de Recolocación profesional. Y, aunque se consideren convenientes, pensar que son “demasiado difíciles para mí” limitan su ejecución y la consecución de los logros. La cuarta limitación mental importante que se deja ver en estos procesos es el sentimiento sobre la propia capacidad. Sentirse capaz o no implica dudar o no de las propias habilidades para llevar a cabo las acciones requeridas. Y emergen mensajes del tipo “No estoy (o soy) suficientemente cualificado / congruente / inteligente / centrado / etc., como para hacer con éxito lo que tengo que hacer para completar el camino necesario que me lleve al resultado que deseo”. Y la quinta limitación hace referencia a la responsabilidad y el merecimiento. Incluso cuando una persona quiere un resultado, confía en que es posible, cree convenientes las acciones que han sido definidas para alcanzar el resultado y se cree capaz de poner en juego las habilidades necesarias y llevar a cabo las acciones requeridas, es posible que considere que no se lo merece, y hasta que no es responsabilidad suya hacer todo lo que se supone que tiene que hacer.

Las limitaciones mentales, entonces, es el primer gran grupo de obstáculos. El segundo grupo de obstáculos que, a mi parecer, toman protagonismo, son los hábitos y las costumbres. Para no extenderme, sencillamente señalaré lo que, a mi modo de ver, resulta imprescindible. Para superar hábitos y costumbres que obstaculizan el camino es imprescindible la elaboración de una buena planificación personal y, sobre todo, la planificación al detalle de los objetivos a corto plazo. Para un programa de recolocación profesional, yo considero que los objetivos a corto plazo deben referirse a objetivos diarios y semanales. Este tipo de objetivos son los que nos permiten saber si estoy avanzando o no, si estoy dando pasos reales hacia donde quiero llegar o no.

Y el tercer grupo de obstáculos está relacionado con el autoconocimiento. Conocer cuáles son las capacidades desarrolladas hasta este momento (más que las actividades desempeñadas) y que pueden ser aplicadas en nuevos puestos de trabajo alineados con los anteriores, en nuevas profesiones no desempeñadas antes, e incluso en nuevos sectores en los que nunca se ha trabajado, es lo que determinará que uno/a pueda reinventarse. Y alguien que ha estado desempleado/a más tiempo del deseado, o alguien que cuenta con unos años, puede que necesite reinventarse, si no por entero, al menos parcialmente. Y además de las capacidades desarrolladas, es más que deseable conocer los rasgos propios de la personalidad que nos hacen especiales y nos llevan a aportar valor, y también los que nos pueden obstaculizar el proceso.

¿Qué estrategias has utilizado para motivar y empoderar a estas personas y ayudarles a identificar sus fortalezas y habilidades en su búsqueda de empleo?

Para tratar de ser breve, yo señalaría al responder que la estrategia más eficaz que utilizo es la de ayudar a tomar conciencia de todas esas limitaciones de las que he hablado. En muchas ocasiones, dichas limitaciones se presentan como obstáculos desconocidos. Desde una “conversación inteligente” (y el Coaching nos permite llevarla a cabo), ayudo a las personas a darse cuenta.

El siguiente paso es ofrecer algún tipo de herramienta para la gestión o el cambio. Y para ello utilizo, entre otras metodologías y herramientas, la PNL (Programación Neurolingüística). La PNL lleva siendo desde hace cuatro décadas una de las herramientas más utilizadas, valoradas y efectivas en todo el mundo.

¿Cómo ha sido tu experiencia trabajando con personas mayores de treinta y cinco años en comparación con personas más jóvenes en busca de empleo?

Por mi parte, la experiencia siempre es enriquecedora, si bien distinta. Por supuesto, las motivaciones, los obstáculos y las ilusiones no son las mismas. En cada caso, son las propias de una etapa vital y de unas experiencias que los años y las circunstancias les han ofrecido. Yo trato de aportar desde mi propia experiencia y capacitación y, como no puede ser de otra forma, desde mi adaptación actitudinal y metodológica a cada grupo de edad y situación concreta. En consecuencia, trato de adaptarme a la gran diferencia entre ambos grupos, que, para mí, viene marcada por las diferentes preocupaciones y responsabilidades, que a su vez provocan sueños y objetivos también diferentes.

¿Cómo valoras este tipo de programas para personas que entran en el desempleo en una edad difícil para lograr su reinserción?

Mi valoración de toda ayuda es siempre positiva. Estar preparado y tener capacidades para afrontar situaciones como las de la recolocación no quiere decir que no tengamos, podamos o queramos contar con ayuda. Participar en el programa de Recolocación profesional de Deusto Alumni significa que se quiere contar con más recursos de los que yo, individualmente, tengo a disposición. Y esto yo lo interpreto como una actitud inteligente. Así, tanto si se “necesita” ayuda como si no, para mí lo inteligente es inscribirse y participar activamente en el programa de Recolocación profesional de Deusto Alumni. Ya sabemos: la vida en buena compañía se lleva mejor.

Yeray Duque y Silvia López

¿Qué te impulsó a participar en el programa de Recolocación Profesional? ¿Cómo te encontrabas personal y profesionalmente antes de hacerlo?

Yeray: Cuando accedí al programa había regresado a Bilbao recientemente después de pasar los últimos años en el extranjero y quería volver a incorporarme al mercado laboral, pero después ese tiempo fuera no conocía los recursos disponibles y tenía muy poca experiencia en la búsqueda de empleo. Así que cuando una amiga que también estaba participando me habló sobre este programa me pareció interesante poder contar con la ayuda de un equipo de profesionales que se dedican a ello para guiarme en la búsqueda.

Silvia: Esta oportunidad apareció de repente y surgió en un momento decisivo para mí, en el momento justo, como se suele decir. Como antigua alumna de Deusto vi por casualidad en la página web de Deusto Alumni una publicación en la que presentaban este programa y precisamente en ese momento me encontraba en situación de búsqueda de empleo. Ante todo, buscaba una oportunidad que se ajustara a la experiencia adquirida en mis anteriores trabajos y que pudiese darme la posibilidad de progresar en el conocimiento de mí misma, una oportunidad para conseguir mis metas, un trabajo que significara un progreso en mi carrera y que me aportara una estabilidad que llevaba tiempo buscando.

Me pareció muy interesante el plan de trabajo en el que Coaches, profesionales de la Universidad de Deusto, además de otras empresas colaboradoras, consultores, etc… se pusiesen a nuestra disposición para poder ofrecernos sus conocimientos y apoyo para sacar lo mejor de nosotros mismos e incluso facilitarnos el camino y ofrecernos las herramientas para llevar a cabo una búsqueda de empleo productiva y de calidad.

Veo bastante positivo cómo, de una manera objetiva, pudieron mostrarme lo que las empresas ven de mí cuando realizo una entrevista o cómo puedo mejorar en cuanto a conocimientos, qué materias domino y en cuáles necesitaría un refuerzo para darle un valor extra a mi Currículo para que se convierta en algo personal y único que me identifique.

¿Qué señalarías como más relevante de la experiencia vivida durante el programa?

Yeray: En mi caso lo más relevante fue que me ayudó a no sentirme tan perdido en la búsqueda como cuando lo estaba haciendo por mi cuenta. El hecho de hacerlo en grupo y compartir información y experiencias con otros que están en una situación similar a la tuya me hacía sentirme más acompañado y aprendí muchas cosas útiles de ellos. Y los cafés en los descansos, claro…

Silvia: Personalmente, me ha ayudado mucho a la hora de verme a mí misma, sobre todo ha sido primordial creer en mí y en las capacidades que poseo. Saber que tengo mucho que ofrecer a nivel laboral y que por supuesto también tengo mucho que aprender y la actitud es la base principal para llegar a conseguir aquello que quieres alcanzar.

Ha significado un cambio a la hora de presentarme a las empresas, he podido tener un seguimiento a la hora de elaborar mi Currículo entendiendo que es lo que ven las empresas cuando reciben mi presentación y que es lo que yo puedo potenciar para que un reclutador me seleccione ante otras candidaturas.
Fue muy gratificante la variedad de actividades que realizamos. Como parte del programa, algunas veces teníamos reuniones individuales con diferentes profesionales, los cuales te facilitaban su feedback, siempre intentando ayudar y colaborar en nuestro desarrollo. En otras ocasiones realizábamos reuniones grupales. En estas últimas, un pequeño número de personas, totalmente desconocidas para mí, con formación en diferentes áreas, e intereses diversos, poníamos en común nuestras inquietudes, objetivos o dudas, un grupo al que escuchar y del que aprender.

Era importante entender lo que cada uno podíamos aportar al mundo laboral y sentir que había más gente que como yo, por varias circunstancias, estaba buscando un nuevo proyecto profesional en su vida, pero con un sentimiento común, poner valor a lo que somos y hacemos cada día.

¿Qué cambios, de haberlos, señalarías como los más importantes de tú antes y después de realizar el programa?

Yeray: El cambio principal ha sido que me ayudó a definir con claridad mi objetivo y los pasos a seguir, y eso es lo que me sirvió de guía para orientar mi búsqueda. Creo que ahora cuento con más herramientas que antes para afrontar una búsqueda activa de empleo y aprendí que tienes que crearte tu propio método, adaptado a tus necesidades, pero tienes que seguirlo y ser constante. En el programa tuvimos algunas formaciones orientadas a aspectos psicológicos relacionados con el proceso de búsqueda, y otras dedicadas a cuestiones más prácticas: conocer los portales de empleo, redes sociales, elaborar un currículum interesante… Todo eso me sirvió para tener claro cómo organizar y planificar lo que tenía que hacer y para mejorar los contenidos con los que ya contaba.

Silvia: La vida corre muy rápido y hay veces que no te paras un momento a preguntarte que es lo que buscas, hacia donde quieres encaminar tu carrera y los objetivos que quieres conseguir. Qué cosas puedo hacer y que cosas tendría que sacrificar por conseguir mis objetivos.
En mi caso particular ha habido un cambio significativo en este sentido, ahora sé exactamente lo que busco en mi trayectoria profesional, creo en mí, soy más positiva y a la vez más crítica conmigo misma y sé que no hay logro sin esfuerzo y hay que potenciar todo aquello que nos hace únicos y estar dispuesto a luchar por lo que quieres en la vida.

Hay muchas oportunidades a lo largo de nuestra carrera profesional, hay que aprovechar las que se nos presentan y buscar las que están más escondidas, pero no dudar nunca que están ahí. No podemos caernos ante una mala experiencia, hay que remontar con más fuerza e intentar vencer nuestras debilidades. La paciencia hoy en día forma parte de mi día a día, las cosas precipitadas no siempre salen bien.

¿En qué medida tu participación en el programa ha facilitado tu reinserción laboral?

Yeray: En mi caso ha tenido mucho que ver, porque no conocía la empresa y fue a través de Laura Calahorra, de Deusto Alumni, que me la dio a conocer y me facilitó el contacto. Solicité una entrevista y aunque no estaban buscando cubrir ningún puesto en ese momento, pude acudir y presentarme. Pasado un tiempo me ofrecieron cubrir una vacante y actualmente trabajo allí. Entiendo que presentarte con el respaldo del programa siempre es algo favorable, aunque solo sea para darte a conocer.

Silvia: Gracias al apoyo de los profesionales que forman este programa, hoy en día tengo muchas más oportunidades en el mercado laboral y mi Currículo se ha hecho mucho más visible y completo. He entendido la importancia que tiene una buena entrevista para un futuro puesto de trabajo.

He accedido a diferentes trabajos acordes con mi nivel profesional.

El hecho de ir de la mano de esta Institución como es la Universidad de Deusto te da la posibilidad de que las empresas confíen más en ti, si cabe, ya que por lo general conocen la forma de trabajar que tiene esta Universidad, las personas que la componen son grandes profesionales que transmiten a los alumnos no solo conocimientos sino también unos valores como personas que hacen que sea una experiencia muy gratificante e inolvidable para todos los estudiantes que hemos formado parte de ella.

Foto de portada de Sean Foster en Unsplash.

 


(1) Barandiaran, Ana (2023, 14 de mayo). 28.000 parados vascos mayores de 50 años llevan más de un año sin encontrar empleo. El Correo, Economía, pp. 50, 51.